
El film cuenta la historia de los hermanos Murphy y Connor McManus, que
han decidido convertirse en justicieros de una forma bastante violenta
con el justificativo de que Dios les ha dado el permiso. De este modo
persiguen indiscriminadamente a aquellos que según su criterio necesitan
ser sometidos a la justicia y a las fuerzas del orden. El film toma
como escenario los bajos fondos de Boston, esta ciudad será testigo de
violentos y sangrientos episodios en busca de la justicia. A los
hermanos se les unirán un socio más en el crimen y una sensual agente
del FBI.