
Hanna (Ronan) no es una chica común. Criada por su padre (Bana), un ex-agente de la CIA en lo más lejano de Finlandia, ella tiene la fuerza, la resistencia y el instinto agudo de un soldado. Su educación y entrenamiento es lo mismo, todo funciona para hacer de ella una asesina perfecta. El momento decisivo de su adolescencia es muy intenso; enviada por su padre al mundo en una misión, Hanna viaja a hurtadillas por África del Norte y Europa mientras elude a agentes y matones clandestinos quienes reportan a una despiadada espía con secretos de ella misma (Blanchett). Entre más cerca está de su objetivo final, Hanna no sólo tiene que enfrentarse en con enemigos poderosos, sino que también debe confrontar alarmantes revelaciones acerca de su propia existencia.